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                <title>SERPAL: ENVÍOS ESPECIALES</title>
                <link>http://www.serpal.info</link>
                <description>Envíos Especiales Serpal</description>
                <language>es</language>
                <managingEditor>serpal@wanadoo.es(Serpal)</managingEditor>
                <webMaster>serpal@wanadoo.es (Serpal)</webMaster>
      <item><title>>> Con mayordomos o patrones el palacio es el mismo</title><link>http://www.serpal.info/especificos/especial.php?pais=Chile&amp;data=2008-07-29</link><description>>> Con mayordomos o patrones<br />
     el palacio es el mismo<br />
 <br />
Lentamente, la población electoral se percata que en las próximas elecciones no producirán cambios de fondo. <br />
¿Patrones o mayordomos?  Son frutas del mismo huerto, perteneciente a un solo dueño. <br />
 <br />
Por Arturo Alejandro Muñoz  *<br />
<br />
Dos semanas de charlas, treinta horas de aprendizaje, no consiguieron el resultado deseado. Los participantes terminaron con mayores dudas que las iniciales, y el objetivo de los organizadores fue superado por las disensiones. No obstante, el pseudo seminario constituyó un paso positivo en lo que era su esencia: recuperar el interés de la gente por los asuntos públicos.<br />
<br />
Las ‘gente’ era, en este caso, un grupo de trabajadores agrícolas de temporada (‘temporeros’, en la acepción popular), desocupados laboralmente en época de ‘meses azules’, como ellos llaman a las estaciones de otoño e invierno en las cuales los meses no llevan en sus nombres la letra ‘erre’ (mayo, junio, julio, agosto) y los embriones de las frutas vacacionan bajo el frío y la lluvia.<br />
<br />
Durante diez días –tres horas en cada jornada- los participantes recibieron una andanada de informaciones relativas a las bondades del sistema democrático, las corrientes ideológicas y la particular Historia de Chile en los últimos treinta años. Quienes oficiaron de relatores se esmeraron por destacar los avances logrados en el país merced al actual sistema, mostrando sus propias experiencias personales como resumen de las bondades del mismo.<br />
<br />
Un demócrata cristiano, un pepedé y un udi –militancias que reconocieron con una hidalguía que se agradece- actuaron como relatores o charlistas- Algunas veces se enfrascaron en ásperas controversias, particularmente al detallar los manifiestos ideológicos de cada cual, pero la calma retornaba con prontitud no bien llegaban, como siempre, a la cuestión económica.<br />
<br />
El tranquilo escenario experimentó sacudidas cuando uno de los asistentes, sin sospechar que con ello encendía la mecha que llevaba al polvorín, al requerírsele opinión respecto de lo relatado en esa jornada, manifestó sin tapujos lo que él había concluido.<br />
<br />
“Tengo la certeza de que la población chilena, mayoritariamente, profesa simpatías y preferencias por las ideas de izquierda moderada, y vota entonces a favor de políticos que teóricamente pertenecen a partidos de esa misma línea. Sin embargo, esos representantes, una vez electos, muy pronto se sacuden sus ideologías de campaña para sumarse, en los hechos, a quienes profesan y defienden ideas claramente derechistas. ¿Esto es lo que algunos llaman el ‘duopolio’?”<br />
<br />
No satisfecho con su apreciación, adelantándose a la probable respuesta del charlista de turno, agregó: “Hoy da lo mismo votar por Lagos, Insulza, Piñera, Lavín, Alvear o Frei, pues en rigor y en esencia, ¿cuáles son las diferencias de fondo, y no de forma, que los separan?  Y me estoy refiriendo a diferencias que puedan beneficiar o afectar directamente a los millones de chilenos que vivimos de nuestro trabajo, pero no a aquellas que dicen relación con el mercado ni con la especulación financiera, pues en este aspecto todos los actuales partidos políticos que tienen presencia en el Congreso Nacional están plenamente de acuerdo”. <br />
<br />
- ¡Qué buena pregunta!, es la misma que yo quería hacer –dijo una mujer que se encontraba en la primera fila de sillas. <br />
<br />
- En la selección de fútbol del Congreso, muchos quieren jugar en la banda izquierda, pero ninguno es zurdo de verdad, así que se cargan rapidito a la derecha porque esa es la pierna que dominan y que les acomoda –expresó otro de los asistentes. <br />
<br />
- La pata izquierda la usan sólo para embragar el automóvil que ocupan en la campaña – gritó un temporero desde el fondo de la sala, arrancando risas generales. <br />
<br />
Quedó claro que son escasas las personas adictas a creer a pie juntillas lo que manifiestan los políticos; en cambio, día a día crece el número de ciudadanos dispuestos a enfrentar las verborreas de los postulantes a cualquier cargo. El caso de la ‘jarra de agua limpia y cristalina’ que una mocosa de 14 años lanzó a la cara de ese indiscutible vástago del pinochetismo que dirige hoy el Ministerio de Educación, constituye un posible prolegómeno de lo que amenaza venir sobre la clase política criolla. <br />
<br />
No se trata de algo masivo, pero sí preocupante. A tal grado inquieta ello, que la derecha dura, la ultramontana y salvajemente capitalista, no trepidó en salir a defender el principio de autoridad concertacionista, aunque apostando bajo cuerda a un hastío público de las maromas gubernamentales, como forma válida (hasta ahora, ‘democrática’) para desalojar La Moneda, habitada por mayordomos colocados allí hace 18 años por quienes nunca dejaron de ser los propietarios del país, quienes hoy desean volver a ocupar los sillones, timbres y oficinas que encabezan la dirección de la república.<br />
<br />
Si salen los mayordomos, entran los amos. Nada nuevo en el palacio feudal (La Moneda) pues Chile seguirá siendo exactamente lo que es hoy.<br />
<br />
“Señor, dígale a Lagos y a Piñera que aquí no hay guerrilleros ni terroristas, así que de nada les sirve ir a Colombia o a Estados Unidos para solicitar cursillos contra una insurgencia fantasma”.<br />
<br />
El grito de ese muchacho en medio de la sala dejó sin habla a los charlistas, quienes se miraron con rostros de asombro, carentes de respuestas, pues no imaginaron posible que un provinciano rural pudiese tener opinión (ni información) respecto del ‘seminario aéreo’ que el presidente Álvaro Uribe dictó a gente de la Alianza por Chile en pleno vuelo sobre el país de García Márquez.<br />
<br />
El mentado ‘seminario aéreo’ fue destacado por el archi derechista analista peruano Álvaro Vargas Llosa, motivo suficiente para entender que los sectores proclives al ultra neoliberalismo han decidido iniciar el ataque a fondo en los medios informativos que administran, para de ese modo pavimentar el camino hacia un estado de cosas absolutamente clasista y económicamente diferenciador.<br />
<br />
Los trabajadores agrícolas son conscientes de que lo anterior no se producirá exclusivamente porque Sebastián Pïñera llegue (o pueda llegar) a La Moneda, ya que hoy no existen alternativas electorales para impedir la profundización del modelo actual. Para muchos chilenos da lo mismo Piñera, Lagos, Insulza, Lavín, Frei o Alvear; todos son cuerdas del mismo trompo. Sean ellos kiwis, manzanas, peras o nectarines, se está hablando de frutas del mismo huerto, perteneciente a un solo patrón.<br />
<br />
Terminado el seminario conversé con los charlistas, y en lo que demora beber dos tazas de café logré captar en ellos cierta preocupante desazón, pues les asiste la certeza de que se ha incubado el escepticismo y la desconfianza en el alma popular, elementos dignos de considerar ante un posible rechazo social que comienza –paso tras paso- a nutrir de desprecio las mentes de aquellos, hasta ayer, ‘dormidos carneros’. <br />
<br />
Quizá nunca esperaron la reacción de los asistentes, pero el hecho cierto es que ella los dejó sin habla ni argumentos, lo cual también encierra peligro, pues acabados los chamullos mediáticos y las mentiras demagógicas, ¿qué es lo que puede ser utilizado por los sempiternos mandantes a la hora de descubrir que ya no son creíbles ni aceptados por la masa ciudadana? <br />
 <br />
_________________________________________<br />
 <br />
* Arturo Alejandro Muñoz  (Curicó, Chile, 1945).  Asistente Social por la  Universidad de Chile.  Formó parte del Comando Nacional de Trabajadores (1983-1986) que puso a la dictadura de Pinochet en el borde del colapso para finalmente sacarla del gobierno. Colabora con diversas publicaciones de Chile e internacionales.<br />
_________________________________________<br />
</description></item><item><title>>> Ver más allá...</title><link>http://www.serpal.info/especificos/especial.php?pais=Argentina&amp;data=2008-06-01</link><description> <br />
>>  Ver más allá<br />
       Por Claudio Lozano<br />
 <br />
 I)  Poco importa el detonante del conflicto. Importa entender lo que pasa. En el sector agropecuario se expresan tensiones acumuladas debidas no sólo a la problemática local sino también a la coyuntura mundial. El mundo exhibe la conformación de un orden agrario y energético nuevo donde tierras y cultivos son destinados a la producción de biodiésel y etanol con el objeto de reemplazar a los hidrocarburos. <br />
<br />
Esto, si bien promueve mejores precios para las materias primas, también ha desatado tendencias que, si no son contrarrestadas por políticas públicas, plantean verdaderas amenazas para el futuro. Durante los últimos veinte años, estas tendencias se han hecho presentes en el desarrollo agropecuario. <br />
<br />
Se expresan en la consolidación como cultivo dominante de la soja, en el desplazamiento de múltiples actividades que eran propias del sector, en la puesta en cuestión de la soberanía alimentaria, en la mayor concentración de la propiedad y de la producción, en la amenaza de perder el control a manos extranjeras del proceso de producción agropecuaria, en una especialización exportadora degradada que nos hace vendedores de pasto para el ganado de China, India o la Unión Europea, en el desplazamiento de campesinos y comunidades aborígenes, en la destrucción de la agricultura familiar, en la expulsión de trabajadores, así como en la devastación del ecosistema.<br />
<br />
Una sola cifra basta para ilustrar lo que se expone. Al comparar la superficie cultivada en cereales y oleaginosas en 1974/ 75 con la última campaña 2006/2007, puede observarse que las hectáreas trabajadas se expandieron en 17,8 millones, de las cuales el 90% corresponde a soja. La tendencia al monocultivo es evidente y ha producido el desplazamiento de la ganadería, de los lácteos, de múltiples economías regionales, de frutas y hortalizas.<br />
<br />
Éstos son los problemas de fondo, los que explican la conflictividad que vive un campo en profunda mutación, los que habría que encarar y que por cierto no se pueden enfocar desde la lectura oficial. Por ende, el conflicto es un buen marco para reorientar el desarrollo agropecuario. <br />
<br />
El Gobierno, a su vez, no puede aparecer ahora descubriendo la relevancia del boom sojero. Básicamente, porque durante el gobierno de Néstor Kirchner las hectáreas plantadas con soja se expandieron en casi cinco millones y a tal punto llegó la asociación que uno de los máximos exponentes de esta experiencia, Roberto Urquía (dueño de Aceitera General Deheza) es senador del oficialismo.<br />
<br />
<br />
II)  La apropiación pública de aquellas ventajas que el país posee en razón de su dotación diferencial de recursos naturales respecto del resto del planeta no sólo es justa, sino que es indispensable para financiar nuestro desarrollo. Debe quedar claro que la renta no es la ganancia del empresario, es la diferencia entre el precio local del recurso (sea éste la soja, el barril de petróleo, o cualquier mineral) y el existente a nivel internacional.<br />
<br />
Obsérvese que se habla de precio local, es decir, la suma de los costos más la ganancia normal. Es el excedente extraordinario que se logra no como fruto del esfuerzo inversor, sino por las bondades de la naturaleza, lo que debe ser apropiado e invertido a favor del conjunto. Nadie hizo fértil el suelo o gestó con su esfuerzo los minerales, los peces o el petróleo. Por ende, si esto otorga una ventaja, le corresponde al conjunto de la Nación.<br />
<br />
Suscribimos, por tanto, toda decisión que suponga la apropiación pública de las rentas, al tiempo que creemos que debe examinarse en cada caso cuáles son los instrumentos más adecuados para captarlas. Tomando en cuenta los estudios disponibles, la suma de las rentas agropecuaria (u$s8.000 millones), petrolera (u$s21.000 millones) y minera (u$s10.000 millones) redondean para el año 2007 unos u$s39.000 millones. Si comparamos esta cifra con lo recaudado por retenciones (que no alcanza ni a u$s7.000 millones), queda claro que éstas capturan mucho menos que lo que deberían apropiar. <br />
<br />
Pero, además de la magnitud, cabe preguntarse si los recursos se obtienen de quienes corresponde o si en el afán de capturar las rentas se termina penalizando a los sujetos más débiles. Es aquí donde debemos ubicar al sector agropecuario. <br />
<br />
El conflicto no debe plantearse en términos de si debe o no haber regulación sobre el sector. La cuestión es qué regulación debe existir. En este sentido, lo que fracasó es una regulación oficial cuyo resultado concreto se expresa en reducir el precio de las materias primas para luego, en base a regulaciones y subsidios, favorecer a los actores más concentrados de la cadena agropecuaria. <br />
<br />
Esto es lo que ocurre cuando se suspende la exportación de trigo obligando a los productores a vender a un precio menor para luego abrir por unas semanas la exportación, permitiendo que las trasnacionales cerealeras hagan diferencias brutales con los precios internacionales. Es lo que pasa al obligar a los tambos a vender al costo para luego subsidiar a La Serenísima. Por ende, hay que capturar todas las rentas, las retenciones pueden ser un instrumento válido, pero hay que hacerlo afinando la regulación de acuerdo con las características de cada sector. <br />
<br />
Este gobierno no captura rentas importantes (de hecho, la renta apropiada por las petroleras durante el gobierno Kirchner triplicó y hoy quintuplica la que obtenían en la convertibilidad) para el caso minero; estamos pagando nosotros para que se lleven todo y además destruyan el ambiente, y está claro también que los instrumentos utilizados en el sector agropecuario han producido el efecto inverso al señalado por el discurso oficial. Es por esto que no debe sorprender el hecho de que sea Urquía y no Eduardo Buzzi el senador oficial.<br />
<br />
<br />
III)  En la actitud oficial de leer el conflicto como un simple desafío a su autoridad, la apelación a la historia revitalizando la añeja contradicción pueblo vs. oligarquía ha ocupado un lugar central. Desde esta definición, el intento oficial fue situar la discusión en términos absolutamente simplistas y dicotómicos entre “retenciones sí o no”. Esta presentación del problema oculta a los actores que protagonizan el conflicto, al tiempo que empobrece la consideración de la problemática agropecuaria.<br />
<br />
Oculta que quienes han puesto sus cuerpos en los piquetes han sido dominantemente los pequeños y medianos productores con y sin tierra. No entiende que, en esta nueva coyuntura agroenergética mundial y en un proceso de mutación profunda del sector, quien emerge plasmando el cuestionamiento a la concentración que el modelo sojero promueve es una burguesía rural media, que en el marco de la Argentina de la desindustrialización es la única burguesía media que queda con capacidad económica concreta. Burguesía rural media que de la mano de la Federación Agraria Argentina estaba bloqueando los puertos de Dreyfus y de Cargill veinte días antes del decreto que puso en marcha las retenciones móviles. <br />
<br />
Es cierto que a partir del decreto del 11 de marzo el conflicto incorporó al resto de las entidades, que se masificó entre otras cosas por la particular instalación mediática obtenida, y que dicha influencia responde a que se montaron sobre el conflicto segmentos del poder agropecuario que sólo discuten el recorte de sus ganancias futuras. <br />
<br />
Pero, casualmente, lo expuesto indica que estamos frente a una situación compleja, que no resiste el ser simplificada bajo la sola mirada de que se está desafiando a la autoridad. Es más, un gobierno que quisiera construir seriamente un proyecto de país signado por la igualdad y la democratización reconocería en este actor (burguesía media rural) un pilar fundamental para potenciar la construcción de una nueva perspectiva agropecuaria. <br />
<br />
Asimismo, la lectura propuesta por el oficialismo es parcial y equivocada. En primer lugar, el problema agropecuario no se resuelve con las retenciones. De hecho, la experiencia reciente indica que su sola presencia no impidió la consolidación de un rumbo inadecuado para el sector. Es más, ni siquiera han impedido que los alimentos exhiban una inflación anual superior al 30 por ciento. Por cierto, tampoco se resuelve problema alguno eliminando las retenciones. No se resuelve debilitando la capacidad regulatoria del Estado, sino fortaleciéndola y haciéndola más virtuosa a efectos de promover un Plan Nacional de Desarrollo Agropecuario.<br />
<br />
En segundo término, el oficialismo ha planteado una asociación directa entre retenciones y distribución progresiva del ingreso. Ciertamente, las retenciones son redistributivas, pero su sentido se define en el marco general de la política económica. <br />
<br />
En la política oficial, las retenciones son parte de una estrategia cuyas prioridades han sido la reconstrucción del pago de la deuda pública, el aumento de los subsidios a los sectores más concentrados, la compra de divisas para sostener el tipo de cambio que demandan grupos exportadores como Techint, y el incremento de la inversión pública en infraestructura que viene a compensar la desinversión que durante los noventa practicaron los concesionarios privados, pero sin siquiera demandar o penalizar la actitud de dichos concesionarios. <br />
<br />
Para el año 2007, esto representó más de $50.000 millones, en tanto las retenciones sólo significaron $20.000 millones. Por lo tanto, el nudo del conflicto por las retenciones que se montó sobre el cuestionamiento general a la política agropecuaria que venían llevando los pequeños y medianos productores refleja, en realidad, una pulseada por la apropiación de la renta entre un gobierno que pretende ordenar los predominios al interior de los ganadores de esta Argentina, privilegiando acreedores y grupos con base industrial exportadora, frente a trasnacionales cerealeras que no quieren que se les obturen las perspectivas de ganancias futuras. Se trata, en este nivel, de un conflicto por la apropiación en el que no se discute la distribución de la renta con dirección a otro modelo de mayor igualdad.<br />
<br />
El conflicto es complejo y no resiste miradas simplistas. Superarlo implica bastante más que una cosmética de las retenciones. Supone encarar tres cuestiones: soberanía alimentaria (lo cual exige reorientar el desarrollo agropecuario argentino); mayor poder adquisitivo para nuestro pueblo (lo cual requiere del replanteo de la política económica en función de una mejor distribución del ingreso), y apropiación pública de las rentas de nuestros recursos naturales para poder fundar una nueva estrategia de desarrollo.<br />
 <br />
Fuente: Diario "Crítica de la Argentina"<br />
 <br />
___________________________________________<br />
 <br />
 <br />
>> ¿ Que debería hacer el gobierno ?<br />
          Por Patricio Griffin  *<br />
 <br />
Desde el punto de vista de la comunicación, la principal dificultad que ha enfrentado nuestro gobierno ha sido el de lograr que los propios productores agrícolas comprendan la diferencia entre los dos modelos de explotación y acumulación existentes en la producción agrícola, y especialmente de qué lado ellos tienen su propio futuro. <br />
<br />
Uno es el “complejo sojero multinacional” -compuesto por Cargill, Bunge &amp; Born y Dreyfus-, que supone la concentración en manos monopólicas de la producción primaria desde la tranquera del campo, la lleva al exterior y la transforma y le agrega valor en los países de destino. Este modelo nació con la asociación de los terratenientes de la Sociedad Rural y el modelo imperialista inglés en el siglo XIX, y hoy sigue vigente, incluso en dos de los grandes monopolios concentradores Bunge Born y Dreyfus, al que se le agrega Cargill (quien agregó el factor genética/agroquímicos) en nuestro tiempo. Este modelo se “lleva” fuera de la zona de producción y fuera del país la riqueza agregada. <br />
<br />
Y otro, es el “complejo cooperativo nacional”, que se propone seguir la cadena de valor “más allá de la tranquera del campo”, y apunta inicialmente a diversificar la producción, manejar la cadena de la comercialización, y hoy a la industrialización de la materia prima en origen para su futura exportación, sumando valor agregado a la producción primaria. Este modelo nació “contra” el modelo monopólico y asoció a los productores pequeños y medios desde el “Grito de Alcorta” hasta hoy, con un muy importante avance entre 1945 y 1966. Es decir que el modelo cooperativo es antagónico al modelo concentrado de monocultivo. <br />
<br />
En este modelo, el acopio, la comercialización y la exportación quedan en manos de los mismos productores. Las cooperativas argentinas desde 1920 hasta hoy consiguieron “salir del campo” diversificar su producción y su oferta, y seguir siendo los dueños de su producción en la comercialización primaria, en los elevadores de granos, en los puertos, en la industrialización y en la cadena genética: Eso redunda en una directa asignación de más recursos a las propias comunidades donde se realiza la producción, porque la riqueza agregada se queda en gran parte donde se genera.- “La caridad empieza por casa”. <br />
<br />
Nuestro gobierno debe conseguir explicitar la existencia de estos dos modelos de gestión y acumulación de la producción agrícola, y establecer una clara línea de diferenciación entre ambos. <br />
<br />
Nuestro esfuerzo comunicacional, a mi entender, debe dirigirse a encontrar cómo comunicar esta clara diferenciación, y definir con igual claridad como fortalecer el “modelo cooperativo” en detrimento del modelo sojero monopólico. Los productores, los pequeños y medianos propietarios, deben entender también que su libertad económica y su futuro como productores rurales, dependen de proteger su capital principal que es la calidad de sus campos, y de la capacidad de agregarle valor a la producción primaria, en toda la cadena; hay que exportar producto final elaborado, no producción primaria. <br />
<br />
¿Qué deberíamos hacer para lograr comunicarlo? Creo que tenemos que explicitar con decisión nuestra opción por el modelo productivo y distributivo, acentuar nuestro compromiso con un modelo cooperativo que ha demostrado su capacidad de gestión y reproducción durante 30 años de resistencia al neoliberalismo, y hacer una elección pública y rotunda a favor del complejo cooperativo. Profundizar en la línea de esclarecer los términos en donde se están dando las contradicciones políticas y económicas efectivas: las diferencias de modelos de gestión del producto agrario. <br />
<br />
En realidad este modelo productivo cooperativo, es igualmente válido para la gestión de los servicios públicos, para la democratización de la distribución y el consumo que hoy concentran las cadenas alimentarias: es una fórmula eficiente de ahorro, producción y distribución equitativa de la riqueza, que hoy es la clave para resolver los problemas de nuestra sociedad. <br />
<br />
* Patricio Griffin es presidente del INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) .<br />
 <br />
Fuente:  Diario Mar de Ajó. http://www.diariomardeajo.com.ar  citando columna publicada en dominical "Miradas al Sur".<br />
</description></item><item><title>>> Noticias de Quintín Cabrera</title><link>http://www.serpal.info/especificos/especial.php?pais=URUGUAY&amp;data=2008-04-21</link><description><br />
>>  Décimas de Quintín, recibidas el 15 de julio del año pasado.<br />
      ( fragmento ).<br />
 <br />
<br />
Iaquinandi:<br />
                        compañero,<br />
antes que nada, un abrazo.<br />
Aquí le mando un pedazo<br />
d’ éste mi canto sincero.<br />
Tomo mi guitarra, pero<br />
solamente como apoyo<br />
porque hoy este criollo<br />
se vale del Interné<br />
así que imaginesé<br />
la música y todo el rollo.<br />
<br />
Desde tierras de Castilla<br />
donde se encuentra Luzón<br />
entonaré mi canción<br />
-una gaucha milonguilla-<br />
y aunque mi voz ya no brilla<br />
y mi acento está opacado<br />
por el tiempo que ha pasado<br />
y por las enfermedades<br />
sigo cantando verdades<br />
y las canto en todos lados.<br />
<br />
Disculpe por la tardanza<br />
en mandarle algún escrito.<br />
Resulta que hace un tiempito <br />
ando mal, y en esta danza<br />
de cambios y de mudanzas<br />
de historias, de sofocones,<br />
los médicos, los muy cabrones,<br />
analizando mi tos<br />
me han decretado ¡por dios!<br />
enfermo de los pulmones<br />
 <br />
(...)<br />
 <br />
La fibrosis pulmonar<br />
es una cosa muy rara<br />
porque hay que plantarle cara<br />
si uno se quiere salvar<br />
hete aquí que mi luchar<br />
es entrar en el porciento<br />
de los que tienen asiento<br />
de este lado de la vida<br />
y aunque la cosa es jodida<br />
peleo hasta contra el viento.<br />
<br />
Mi familia,  macanuda:<br />
la niña tocando el piano<br />
y es feliz, como su hermano<br />
y eso me sirve de ayuda.<br />
El grande  en Coruña, suda<br />
para mantener  su prole.<br />
Tres nietos como tres soles<br />
tiene’ ste criollo en Galicia.<br />
Así es que me hace justicia<br />
la vida con sus bemoles.<br />
<br />
Con la canción sigo igual:<br />
lidiando contra molinos.<br />
Ya sabe usté que mis trinos<br />
fustigan al capital,<br />
por eso veo normal<br />
que me ignoren los que mandan<br />
y  silencien los que andan<br />
adulando al influyente.<br />
(aunque a mi canto, esta gente,<br />
en vez de callar, agrandan)<br />
 <br />
(...)<br />
______________________________________________<br />
 <br />
>>  "Parte médico y/o de guerra" de Quintín.<br />
Del 21 de abril del 2008. <br />
 <br />
<br />
Hace tiempo que no explico<br />
como ando de salud,<br />
no crean que mi actitud<br />
es esquiva, lo suplico.<br />
Más bien, hoy me justifico.<br />
No lloren, que eso me daña<br />
pues me ha dado con tal saña<br />
la fibrosis pulmonar<br />
que hasta le veo brillar<br />
a la Parca su guadaña.<br />
 <br />
De momento yo me esfuerzo<br />
para seguir de este lado<br />
Cuesta trabajo y me enfado<br />
porque pierdo fuelle, inmerso<br />
en contradicciones, fuerzo<br />
la lógica elemental<br />
del que sufriendo algún mal<br />
no ve bien lo que hay que ver:<br />
que entre el querer y el poder<br />
la distancia es abismal.<br />
 <br />
Eso sí: me paso el día<br />
amorrado a la botella<br />
… de oxígeno pues en ella<br />
tengo alivio. Más, la vía<br />
que me ata todavía<br />
a este mundo que da grima<br />
es Lole, pues ella anima,<br />
se desvive, da calor,<br />
a este humilde trovador<br />
que con amor cuida y mima.<br />
 <br />
Así, con medio pulmón<br />
igual yo sigo cantando<br />
aunque no sepa hasta cuando.<br />
Porque tengo la ilusión<br />
de que al darme con pasión<br />
mi canto llega a la gente<br />
y no suena diferente<br />
aunque me falte el resuello<br />
porque en él pongo mi sello:<br />
digo las cosas de frente.<br />
  <br />
Por lo demás, todo igual.<br />
Seguimos el mismo tema,<br />
luchando contra el sistema:<br />
el odiado Capital.<br />
Causa de que todo mal<br />
azote siempre a los mismos<br />
y nos empuja al abismo<br />
a quienes lo combatimos<br />
y en esas lides seguimos,<br />
nos condena al ostracismo.<br />
 <br />
Pero en fin, ya lo sabemos<br />
y estamos en lo que estamos<br />
aunque con la testa damos<br />
contra muros y nos vemos<br />
ninguneados, al extremo<br />
que  niegan nuestra existencia,<br />
vamos ganando experiencia<br />
a fuerza de tropezones<br />
¡se me inflan los cojones<br />
y se acaba mi paciencia!<br />
 <br />
Informo que me han llamado<br />
de Puerta de Hierro, ¿sabes?<br />
por fin ya se dan las claves<br />
para el transplante esperado.<br />
La verdad: estoy cagado<br />
y ya no sé que pensar<br />
porque dudo en esperar<br />
que me pasen a cuchillo<br />
y eso que no me acuclillo<br />
por lo que pueda pasar.<br />
 <br />
¿Y si los “nuevos” pulmones<br />
son de alguien que fumaba?<br />
¿o al cantar desafinaba<br />
o despreciaba mis sones?<br />
Ya sé que los milongones,<br />
los tangos y las milongas <br />
se han hecho para el que ponga<br />
el corazón en la boca<br />
pero mi canto se toca<br />
con un “fuelle que rezonga”.<br />
  <br />
Y por otra parte, hermano,<br />
¿encontrarán un donante<br />
de cien quilos, tan campante,<br />
y de mi talla? No en vano<br />
me preocupa.  Es humano<br />
que ahora entre a recelar,<br />
porque bien puede pasar<br />
que fuera de misa diaria.<br />
O peor que la malaria:<br />
que haya sido militar.<br />
 <br />
No creamos en las hadas:<br />
ningún obispo será.<br />
Es que nada nos dará<br />
porque esos no dan nada.<br />
Menos aún, camarada,<br />
será un militarote<br />
ni un político que azote<br />
a la gente con sus leyes<br />
¡y para qué hablar de reyes,<br />
y abogados zopilotes!<br />
 <br />
Claro que bien puede ser,<br />
como pienso en  mis desvelos,<br />
que el hombre subió a los cielos<br />
siendo tenor. Hay que ver<br />
que también pudo tener<br />
dotes de saxofonista,<br />
o mejor: de trompetista,<br />
o vendedor de mercado.<br />
Visto así,  por este lado,<br />
no hay duda que se resista.<br />
 <br />
Es palmario y evidente <br />
que sería lo mejor<br />
un atleta, un corredor<br />
de fondo.  Inteligente<br />
es pensar en esa gente<br />
que va al bosque a respirar.<br />
Más no me quiero engañar<br />
y que salga lo que salga<br />
¡aunque sea con las nalgas,<br />
pueda volver a cantar!<br />
 <br />
Este es mi parte de guerra.<br />
Habrán más (si sobrevivo) <br />
y cuando no sea cautivo<br />
de esta tos maldita y perra<br />
seguiré por esta tierra<br />
con mi guitarra campera<br />
milongueando a mi manera.<br />
 <br />
Ahora les manda un saludo<br />
y un abrazo cojonudo<br />
el gaucho Quintín Cabrera.<br />
 <br />
Luzón, 21 de abril del 2008<br />
</description></item></channel></rss>